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lunes, 15 de junio de 2015
Epopeya
El héroe es aquél
que ha vencido al mundo
solo, abandonado.
aún a sabiendas de que el camino
se termina en los pasos
que se agotan, se borran,
y ese camino perdido,
a veces tan claro como la vida,
tan imparable como los días,
se oscurece y se ilumina
en un solo instante
para abrirle paso a la eternidad.
La primera huella,
el paso que lo puso en camino,
es el último
aquel que lo transforma
en lo otro,
que lo hace ser sí mismo y nadie.
El héroe se pregunta:
¿Cómo puedo estar y no estar?
¿Cómo vivo entre estrellas y masas
sin aire, sin astros?
¿Cómo es que mi corazón late aún,
helado, sin gravedades; y
sin saber dónde estoy,
nunca he estado menos perdido?
Y, antes de cerrar los ojos se dice:
He venido sabiendo que era nada
y, siendo polvo, he llegado aquí
y, siendo polvo, respiro
con los ojos abiertos, soñando,
aún en la oscuridad total de la soledad;
y, aún muerto, como nunca antes lo hice.
Esto es:
historia del pensamiento,
Pensamientos,
poemas
martes, 24 de febrero de 2015
Los otros
Pensar es ser otro
escindirse a diario
y convivir con uno mismo
y otro, otro, otro.
¿todos los otros
pensarán en mí como otro?
La llama eterna
la creación eterna
cambiante
¿arde en todos sus pechos
como en el mío?
Esto es:
historia del pensamiento,
Pensamientos,
poemas
martes, 27 de enero de 2015
La casa de Asterión
"La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo... Todo está muchas veces, catorce veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arribe, el intrincado Sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y la enorme casa, pero ya no me acuerdo." -Jorge Luis Borges (La casa de Asterión)
En el principio,
había oscuridad
en un vacío inmenso,
Oscuridad que se supo
y, en un grito desesperado,
no pudo soportarse.
Se separó,
parió un dolor sin nombre:
la primera luz,
el amanecer primero,
que iluminó
para su igual el mundo,
y con su calor secó
sus frías lágrimas oscuras.
Se unieron así
en un abrazo eterno,
se devoraron ferozmente,
sin matarse el uno al otro.
En ese cortejo infinito,
parieron seres, lugares, sueños;
sin embargo, entre Luz y Oscuridad,
se hilaron laberintos de espejos
por los que corren minotauros,
héroes,
hombres.
Todos en el laberinto.
Todos solos
con sus reflejos infinitos:
sin fin ni principio.
Sombras y resplandores
girando eternamente,
buscándose a sí mismos.
jueves, 22 de enero de 2015
Absentium
La historia de los ausentes
se puede contar
en el dolor de los presentes,
en cada vez que alguien
levanta los ojos al alba
y, entre rocío, escucha
las voces de árboles, mástiles,
pinos.
La historia de los ausentes
crece desde el hueco de su ausencia.
La nada, el vacío, se materializa.
grita, se destempla, cambia
y se pega a las manos
de los que se quedan.
Versos tristes, música en silencio
de un corazón palpitante
que se destila al filo de la mañana.
Esto es:
historia del pensamiento,
Pensamientos,
poemas
martes, 20 de enero de 2015
Diálogos de polvo
¿Quién eres tú, que veo en el agua?
Te toco con las manos,
queriendo tomarte, agua clara,
pero te pierdes en el acto.
¿Quién eres tú, que cayó sobre la hierba,
bajo la zarpa de un animal enemigo,
que eres el primero que no se levanta,
que no respira, que me ve de ojos ciegos?
¿Crecerás de la tierra como semilla
si cavo profundo y te entierro?
¿Quién eres tú, que miró,
por vez primera, el cielo
y, sin saberlo, se supo
insignificante, finito,
menos que niebla:
polvo que respira?
Y, ¿quién soy yo, que te conoce,
que en tus dolores se encuentra,
que nació de tu vientre
y, sin hablar tu idioma, te entiende?
jueves, 15 de enero de 2015
On kai me on
Tal vez soñar
con los ojos abiertos,
con los pies en las nubes
y el alma en el suelo.
Pero, ¿qué es sueño?
¿Cuál es la cuestión?
Dormir sin soñar,
soñar sin dormir
de ojos cegados
ante la luz de la vida
volar sin alas,
definirse en la dimensión
de árboles y cantos
aún con los huesos
entre la piedra y la sal.
Tal vez, abrir los ojos
a la visión de los dormidos,
a los dolores de a diario,
sin anestesia,
entre verdades anónimas.
Reparar visiones de polvo,
de olvido sin sombra ni nombre,
que rompen la coraza del alma
y refresca los poros con aliento de sueño.
Tal vez vivir,
vivir soñando y soñar viviendo
con los ojos abiertos
y alas sin plumas.
Ser y no ser, sin cuestión.
Morir, dormir, soñar,
tal vez.
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